El sábado 15 de marzo el ciclo Kalndestinak propone una necesaria mirada a las mujeres de Iruña que en su vida cotidiana lidiaron con la discriminación, la invisibilidad y la violencia. “Violentadas / Erasotuak” es una sesión que partirá desde la Plaza Virgen de la O con una visita guiada dirigida por la historiadora Esther Aldave Monreal y que concluirá en Geltoki, uno de los cuatro microespacios culturales de la red Mikroguenak, con la representación de KINTSUGI Zaurien hitza, de la compañía Baobab Danza.
Sobre la visita guiada:
Esther Aldave Monreal es historiadora y profesora en la Universidad Pública de Navarra. Sus líneas de investigación se centran en la historia de la violencia y la conflictividad desde una perspectiva sociocultural y de género. Entre sus publicaciones destaca el libro Ramón Bengaray: Osasuna y República (Katakrak, 2020) y el artículo La mujer silenciada: violencia de género en Pamplona durante la Restauración (1876-1923), publicado en la revista Príncipe de Viana (2018).
Cuando pensamos en la historia de una ciudad, solemos reparar en grandes acontecimientos y personajes públicos. Sin embargo, las vidas corrientes de las gentes anónimas que poblaron sus calles, se pierden en el tiempo. Esta es una mirada necesaria a esos nombres propios y, en especial, a las mujeres de Iruña que en su vida cotidiana lidiaron con la discriminación, la invisibilidad y la violencia. Sus historias resuenan hoy más que nunca.
Sobre el espectáculo:
KINTSUGI Zaurien hitza es un espectáculo de la Compañía Baobab Danza - Ainhoa Carrera, Yenis Estenoz, Leidys Carabante, María Arcos- en colaboración con mujeres del proyecto Latidos.
El espectáculo, que se desarrollará en el espacio cultural Geltoki, en la zona de taquillas de la antigua estación de autobuses de Iruñea es un portazo, una respiración a corta distancia no deseada, miradas y silencios que invaden la línea del límite. Violencias en la piel y más allá, cotidianas, tanto que ni se ven cuatro mujeres disponen sus cuerpos en escena para expresar, para transitar, para romper y sanar.